Me acuerdo, no me acuerdo. Hace más de un año, por accidente, fui a una conferencia que impartió Eve Gil en el Colegió de filosofía BUAP. Hablaba de la literatura femenina, que no tiene por que ser literatura hecha por mujeres, y presentó su libro Virtus, libro que hasta la fecha no he podido adquirir.
No sé como pasó, pero me di cuenta que llevaba más de un año sin leer una novela, todo lo que leía era teoría literaria, queer y de género sobre todo. Fui a la librería y agarré Sho-Shan y la dama oscura por las flores de la portada que se me antojaron como Fenuas, Flor de hawaii con que se hacen los lei, luego por la japonesa que está al centro y finalmente por que me gusta todo lo manga.
Ya después me di cuenta que el libro era de Eve Gil, ¿una mexicana zarpando, (¿o naufragando?) a tierra japonesa con una novela manga?, chale que hueva.
Me arrepentí de haber comprado, nuevamente, un libro nomás por la portada… y aunque siempre me recrimino nunca cambio ese habito, y sí muchas veces me arrepiento por no irme a la segura con un clásico, o algo recomendado… pero las más de las veces es por esta manía mía que he conocido a grandes escritores que por elitismo cultural se mantienen en poco menos que el anonimato.
Eve, en esta novela, tiene un lenguaje sencillo que raya en lo común y muchas veces me daba la impresión de que esa novela era digna de ponerla en una revista, algo menos aparatoso que una NOVELA, pues. No tiene más de dos horas que terminé de leer la novela y ,pese al lenguaje que muchas veces no me gusta, es la novela mexicana (actualmente) más creativa que he leído.
Las licencias “imaginarias” que se toma Eve para narrar, son justificables desde diferentes ángulos; el principal: estamos hablando de una novela y unos personajes que no se rigen por la ideología occidental, todo puede pasar y todo termina pasando, en un mundo tan mágico como lo es el japonés.
Los personajes están construidos con una imaginación poco vista en la literatura de México. Murasaki y Cho (Kon-Ketsu) tienen una imaginación que las rebasa y las vuelve extranjeras en el mundo material. Me fue fácil identificarme con ellas, sobre todo con Murasaki.
Personajes माँगाmanga-anime, inolvidables, que terminan naufragando en el mundo de “carne y hueso”. Personajes de carne y hueso que terminan siendo Manga. Esta literatura no es fácil de encontrar pero si ven este libro, y les gustan las propuestas literarias y el imaginario japonés, lo imaginario en general, el manga y la literatura inteligente y arriesgada en verdad deben leer esta novela.